Pasear por las calles de Alcalá es descubrir elementos singulares frente a los que merece la pena detenerse. Hay rincones plenos de encanto y casas singulares que dan personalidad al entramado urbano.
Edificado en dos fases constructivas; la imagen que llega a nuestros días es de traza renacentista. Posee una capilla de San Isidro Labrador, presidida por una valiosa pintura de la Virgen de Guadalupe.
El más poblado asentamiento humano del entorno actual de Alcalá. Nos ha quedado uno de los más importantes yacimientos arqueológicos de la Europa occidental, con restos de poblados y enterramientos desde el periodo Calcolítico hasta la etapa romana.
El Mausoleo Circular es una tumba de época romana. Su hallazgo se remonta a principios de la década de 1980, cuando fue excavado por un equipo de arqueólogos en colaboración con el Ministerio de Defensa, propietario de los terrenos.
Durante siglos, Alcalá de Guadaíra abasteció de agua a Sevilla, a través de una compleja red de canalizaciones cuyo origen se localizaba en la "Fuente de Santa Lucía", al sureste del núcleo urbano alcalareño.