Urna cineraria de vidrio

A partir del siglo I d.C., se descubrió la técnica del soplado en Roma, fue la más utilizada para la elaboración de piezas ya que simplificó la producción y se pudieron generar numerosas formas para nuevas funciones a menor coste. La plasticidad del vidrio al ser soplado es lo que permitió dar diversas formas a los objetos. Por esta razón, el vidrio se convierte en un objeto más de la vida cotidiana. La alta calidad técnica y artística alcanzada por los maestros del vitrum, nos dejaron piezas de excepcional importancia como esta, una urna cineraria de cuerpo ovoide, donde predomina el gusto por el color natural del vidrio azul verdoso. La función de esta urna era contener los restos cremados del difunto junto con el ajuar funerario que le pertenecía.