Molino de la Mina

Construido entre el siglo XIV y el XV, se trata de un molino ‘de cubo’, en el que la caída de agua desde una atarjea produce la fuerza que movía sus dos piedras.

Funcionó durante todo el siglo XIX formando parte de paisajes y ensoñaciones reflejados por los pintores de la época.

En la década de 1920 cesó su actividad, y finalmente el Teatro Gutiérrez de Alba fue construido encima. Por este motivo, todos los elementos que se conservan de este molino hipogeo son subterráneos, en su mayor parte debajo del Teatro Gutiérrez de Alba.

Dado que a este Molino sólo se podía acceder por un hueco sin escaleras con la supervisión de las fuerzas de seguridad (Bomberos) siempre ha sido un elemento monumental ‘desconocido’ para el público.

Por ello, la creación de un acceso y espacio interpretativo anexo visitable supone un hito sin precedentes que da mayor relieve al pasado industrial, patrimonial y panadero de esta ciudad. Desde la nueva estructura de entrada, acorde con el nuevo bulevar, se accede al subsuelo por un espacio interpretativo. Este espacio interpretativo cuenta con una sala con maqueta, textos y vídeos explicativos, e incluso gafas de Realidad Virtual y recursos de gamificación.

Desde ahí mediante una pasarela se accede al Molino, donde se conservan sus elementos, labrados en roca, y el cauce de un manantial subterráneo de gran belleza.