Las últimas investigaciones arqueológicas sitúan la sede del Concejo (Ayuntamiento) de Alcalá en el entorno de la Torre Mocha del Castillo durante la baja Edad Media

El arqueólogo Enrique Luis Domínguez ha desarrollado una conferencia sobre las campañas arqueológicas municipales 2021/2024 en el Castillo que no sólo han ofrecido interesantes conocimientos sobre el subsuelo, sino especialmente sobre las estructuras emergentes (torres y muros) de la Torre Mocha y el Alcázar Real. El delegado de Patrimonio destaca la importancia de conocer y divulgar el patrimonio local como herramienta de protección material e inmaterial, como monumento e identidad.

La historia más reciente del Castillo de Alcalá, con los estudios de investigación del Ayuntamiento alcalareño, ha sido la protagonista de la conferencia ‘Castillo de Alcalá de Guadaíra. Campañas arqueológicas 2021/2024’ celebrada en el Museo de Alcalá a cargo del arqueólogo y doctor en Historia Enrique Luis Domínguez, quien ha avanzado interesantes y novedosos aspectos como “las edificaciones adosadas a la Torre Mocha que podrían corresponderse con el ‘corral del Concejo’, en el que tuvo su sede el Concejo (Ayuntamiento) durante la baja Edad Media”.

Se trata de uno de los más recientes resultados de los trabajos de investigación arqueológica en el cerro del Castillo, puesto que aunque el estudio y trabajos sobre este área se suceden de forma sistemática, sobre todo en los últimos 25 años, las herramientas y técnicas arqueológicas avanzan y permiten un mayor conocimiento. De hecho, en la última campaña se ha incorporado la técnica de levantamiento fotogramétrico, que permite incluso obtener modelos tridimensionales útiles para determinar formas y extraer medidas.

Según el delegado municipal de Patrimonio y Museos, Christopher Rivas, este tipo de conferencias las organiza el Ayuntamiento porque son “una magnífica oportunidad de conocer mejor y de primera mano uno de nuestros símbolos históricos más conocidos, presente en el imaginario colectivo de todos al pensar en Alcalá, y resaltar la importancia, para las instituciones y para la propia identidad de la población, de conocer, proteger, conservar y divulgar nuestro patrimonio material e inmaterial como símbolos identitarios. Además, directamente de la mano de uno de los expertos que más ha trabajado en nuestro recinto fortificado.

En la conferencia, que contó con la participación de parte de alumnado del Aula Abierta de Mayores, el arqueólogo detalló la complejidad de los estudios al ser el cerro del Castillo un espacio amplio en el que convergen distintos elementos, desde lo monumental, a lo arqueológico, en medio de un barrio vivo y otros elementos urbanos que a través de los siglos han experimentado distintas fases de tanto de construcciones como de usos.

En cuanto a las investigaciones de la Torre Mocha, Domínguez resaltaba que en anteriores investigaciones, especialmente en las de 1989 no se solían realizar estudios de los muros o torres (estructuras emergentes), sino que estaban más centradas en las excavaciones del subsuelo, por lo que los trabajos actuales ofrecen nuevas perspectivas de conocimiento. Es por ello que, entre otros resultados, destacaba que el hecho de que hubiera construcciones adosadas a la fachada de la Alcazaba (construida cerrando espacios hacia la primera mitad del siglo XV), significa que había perdido su carácter militar, y cómo el descubrimiento de un emblema heráldico de la Corona de Castilla nos permite interpretar este espacio como ámbito de representación real, lo que descartaría un carácter de vivienda privada para las edificaciones adosadas. 

Otro aspecto interesante es la ubicación de un altar-capilla dedicada a Santa María del Águila, conocido por la documentación histórica pero no localizado hasta la reciente intervención arqueológica. Este altar tuvo decoración pictórica, perdida ya a comienzos del siglo XX. Además, en esta última investigación en esa zona se han recuperado un importante número de piezas cerámicas bajomedievales y modernas (siglos XIV /XVIII), un periodo del recinto fortificado poco conocido hasta la fecha.

En los trabajos, aún no cerrados, del Alcázar Real destacan siete fases de construcción a partir de la Edad Media. Este sector es el núcleo del recinto monumental, ‘zona noble’ del Castillo y sede de la alcaidía de la fortaleza, con elementos singulares como la Torre del Homenaje o la Puerta de la Traición. Las distintas investigaciones previas señalaban a un origen bajomedieval, pero se ha detectado por primera vez un tramo de lienzo que se puede remontar a la época almohade. Se ha podido documenta asimismo un conjunto de pilares cruciformes dispuestos regularmente al interior del alcázar, que ofrecían un espacio diáfano con funciones de representación. Asimismo, se constata la existencia de una planta superior del recinto, así como la compartimentación del mismo para disponer de distintas estancias, quedando la Torre del Homenaje como centro de la edificación bajomedieval.

Los estudios realizados, con documentación bibliográfica, planos y documentos gráficos, además de los sondeos, ofrecen un interesante conocimiento sobre la historia de Alcalá, en la que el Ayuntamiento muestra su compromiso de continuación.

El Castillo de Alcalá está declarado desde 1924 monumento histórico-artístico, y actualmente está declarado Bien de Interés Cultural y considerado yacimiento arqueológico incluido dentro del inventario de Yacimientos Arqueológicos de Andalucía.