Las Jornadas sobre Arquitectura Regionalista despiertan el interés ciudadano e impulsan su difusión y recuperación

Cientos de personas han participado en las actividades que han puesto en valor tanto las conclusiones de nuevos estudios como a los edificios más singulares y que marcan la fisonomía de Alcalá. Las jornadas han servido para avanzar en el conocimiento y la protección de la cultura y el patrimonio local.

Las ‘I Jornadas Alcalá de Guadaíra y la arquitectura regionalista’ se han desarrollado “con  tal éxito de participación que han demostrado el interés por profundizar en esta parte de nuestra identidad, lo que nos incita a continuar con este ciclo patrimonial”. Así lo ha adelantado el responsable del área de Identidad del Ayuntamiento alcalareño, Christopher Rivas, quién ha hecho balance de esta iniciativa que se ha desarrollado en las últimas semanas y que surgió “con el objetivo de poner en valor el diseño regionalista, una seña de identidad urbanística de la ciudad con múltiples edificios públicos y privados, con motivo del centenario de estas construcciones pertenecientes a esta corriente artística en la arquitectura andaluza, especialmente entre las décadas de los 20 y 30 del pasado siglo XX”.  

Rivas ha concretado que han sido centenares de personas las que han participado de las diferentes iniciativas (ruta guiada, conferencias y documental con tertulia) destacando un doble valor para su continuidad. Además de este interés ciudadano, “este ciclo nos permite conocer nuevos estudios de la mano de expertos y profundizar en sus investigaciones sobre nuestro pasado reciente, sobre nuestro urbanismo, cultura y patrimonio” porque “cuanto más lo conozcamos, mejor capacidad tendremos para protegerlo, conservarlo y ponerlo en valor”. “Es imposible pensar en Alcalá de Guadaíra, en nuestra identidad como ciudad, sin tener presente edificios tan singulares como la Casa de la Cultura, el Teatro Gutiérrez de Alba o el Hotel Oromana. De hecho, ha puntualizado Rivas – es lo que estamos haciendo con la  rehabilitación de Villa Esperanza, obra de Juan Talavera, y la casa del propio arquitecto, en la calle Bailén”.

“Si hay un movimiento con gran presencia en Alcalá – ha continuado – y que identifique cómo somos es el regionalismo, fundamentalmente de la mano de Juan Talavera, pero también de otros arquitectos de esta corriente como José Espiau o Aníbal González”. Así, junto a un mayor conocimiento de los edificios públicos de esta generación de arquitectos (también el colegio Pedro Gutiérrez, el centro de formación San Francisco de Paula, la antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil, o la torre de la Iglesia de Santiago, entre otros), algunos estudios han ido desvelando la firma del regionalismo en edificios privados, como el antiguo edificio del Casino en la Plaza de Cervantes, por ejemplo, y se apuntan a otros con características similares en la calles Ntra. Sra. del Águila, Herreros, Antonio Mairena o la barriada Calderón Ponce.

“Tenemos mucho por descubrir y no sólo somos conscientes desde el Gobierno, sino también por parte de la propia ciudadanía”. Así ha agradecido la colaboración de los profesionales que han participado de las actividades, Juan Hurtado y Vicente Maestre en la ruta guiada, aportando además vivencias y experiencias que enriquecen la visión de nuestra cultura desde un punto de vista más humano, o de las investigadoras Rocío Paneque Sánchez-Toscano y Paloma Castillo González por sus conferencias, interesantes y muy divulgadoras. También hacia Paco Ortiz, director de la película documental ‘Aníbal’, sobre la vida y obra del arquitecto Aníbal González, por su disposición que facilitó una grata tertulia tras la proyección.

El delegado ha agradecido también la aportación para el visionado de imágenes sobre el regionalismo en Alcalá a la Asociación Fotográfica de Alcalá (AFA), y muy especialmente a “la ciudadanía, que con su buena acogida ha dado un espaldarazo a la importancia no sólo de la difusión del patrimonio local, sino a la participación e implicación