El fósil de cetáceo de 6,4 millones de años de Alcalá de Guadaíra vuelve a estar en exposición en el Museo de la Ciudad

Como atractivo del Museo en su labor educadora y divulgativa del patrimonio local, se recupera para complementar el apartado del paisajismo del siglo XIX desde la perspectiva de los investigadores y estudiosos de la geología.

El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra recupera para las visitas en el Museo de la Ciudad desde hoy lunes 11 de marzo el fósil de cetáceo, con más de 6,4 millones de años,  encontrado en la zona de La Aceña que presidía la exposición ‘Alcalá antes del Hombre’ y se había convertido en un elemento estrella de la historia de Alcalá, especialmente por su atractivo entre los escolares. 

Así lo ha anunciado el delegado de Patrimonio y Museos, Christopher Rivas, acompañado del descubridor y propietario del conjunto fósil, Joaquín Cárdenas Carretero,  destacando la importancia de estos restos para la labor divulgativa del patrimonio local. Este fósil se ha convertido en la última década en parte de la identidad local y, de hecho, fueron los escolares de la ciudad los que la ‘bautizaron’ como ‘Perla’ desde su primera exposición en 2012, aunque no sólo atrajo el interés de visitantes, también de investigadores internacionales, incluso desde Japón.

El Ayuntamiento cuenta con una extensa colección de paleontología que, por razones de espacio, no puede mostrar permanentemente. Es por ello que, según ha explicado Rivas, “se ha aprovechado la oportunidad de retomar su exposición conectándola con el panorama de atracción de viajeros, pintores, estudiosos y científicos que Alcalá acogía en el siglo XIX. Si bien la planta baja del Museo acoge en la actualidad la muestra ‘Tiempo de paisajes. Pintores de la Escuela de Alcalá de Guadaíra, 1850- 1950’, en esa época también Alcalá obtuvo el interés de otro tipo de profesionales que observaban los paisajes desde las perspectivas geológicas, la naturaleza de los suelos y rocas, los sistemas de la fauna y flora, cuestiones sobre las que los paneles explicativos y la propia ballena resultan muy ilustrativos, y complementan otro aspecto de esa época del siglo XIX de minuciosos estudios que dieron lugar a mapas, diccionarios y descripciones geológicas de de Alcalá”.

Sobre el fósil 

Cárdenas Carretero ha recordado que se trata de un fósil de cetáceo de la familia Balaenopteridae del Messiniense superior (con más de 6,4 millones de años). Los restos proceden de un ejemplar joven de 5,5 metros, que en su máximo desarrollo podría haber alcanzado los 8 ó 9 metros de longitud. Se conservan piezas de vértebras lumbares y caudales, cervicales, discos intervertebrales y apófisis espinal. De la extremidad superior también hay piezas que corresponden a la escápula, al húmero y falanges del cetáceo, así como piezas de las costillas de esta ballena, además de otros fragmentos óseos.

Fue descubierto en los años 70 por el mismo Cárdenas Carretero en la zona de La Aceña y en 2010 cedidos al Ayuntamiento para su estudio, conservación, protección y divulgación. En las labores de limpieza, montaje y preparación para la difusión coordinada por el Museo, junto a Joaquín Cárdenas trabajaron también Ildefonso Bajo Campos y  Manuel Vicente Maestre Galindo.

Estos restos forman parte de la colección municipal que se exponía en la sala de Paleontología del Museo, recorriendo el pasado de la Alcalá de hace entre 7 y 4 millones de años, cuando no existía tierra firme (entre el Mioceno superior y el Pleistoceno), y estos terrenos sumergidos formaban parte del Estrecho Norbético entre el Atlántico y el Mediterráneo. De ahí que frecuentemente se puedan observar entre los sedimentos, especialmente en el albero, fósiles de conchas marinas, e incluso de animales vertebrados, como dientes de tiburón, algunos de los cuales se mantienen junto a la ballena en exposición.

Las visitas pueden realizarse de forma libre y gratuita, individual o en grupo, aunque el Museo mantiene la posibilidad de las visitas grupales guiadas concertadas previamente.